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Cafeterías

En 1583, Leonhard Rauwolf, un médico alemán recién llegado de un viaje de diez años por Oriente Medio, fue el primer occidental en describir el café:

“Una bebida tan negra como la tinta, útil contra numerosos males, en particular los males de estómago. Sus consumidores lo toman por la mañana, con toda franqueza, en una copa de porcelana que pasa de uno a otro y de la que cada uno toma un vaso lleno. Está formada por agua y el fruto de un arbusto llamado bunnu.”

El café llegó a Europa alrededor del año 1600 de mano de mercaderes venecianos. Desde que se consume café en el mundo, este ha sido un elemento clave aun sin darnos cuenta. Cuando el café llega a Europa, las pestes obligaban en  a la sociedad a consumir cerveza en vez de agua. El café se convierte en la alternativa a la hora de hablar, compartir ideas e opiniones y socializar en Europa, fundándose así las cafeterías.

 

Gran parte de los gobernantes de Europa junto a la iglesia intentaron prohibir el consumo de café en sus países. El por qué estaba claro: El café de alguna manera hacia que sus consumidores tuvieran una actitud cabal, inconformista, que ponía al estado entre las cuerdas a la hora de tomar decisiones que anteriormente con el consumo de cerveza hubieran sido más fáciles de “colar” al pueblo.

Algunos sacerdotes católicos lo llamaron «una amarga invención de Satanás». Lo veían como un posible sustituto del vino, el cual, en su opinión, había sido santificado por Cristo. Sin embargo, según el libro “Coffee”, el papa Clemente VIII probó la bebida y al instante quedó cautivado.

Para resolver el dilema religioso, bautizó simbólicamente el brebaje, y lo hizo así aceptable para los católicos.

Las cafeterías se convirtieron en los centros de reunión donde nacieron las ideas liberales. En 1676 el rey Carlos II de Inglaterra pidió el cierre de las cafeterías, arguyendo crímenes de ofensa contra el propio rey y contra el reino. Las reacciones en contra de tal decisión fueron tales que el edicto de cierre debió revocarse. Los flujos de ideas alimentadas por el café modificaron profundamente al Reino Unido.

Había más de dos mil cafeterías, según un registro del año 1700. La famosa compañía de seguros Lloyd’s of London fue en su origen una cafetería, fundada en 1688.

Cafeterías hace unos años...

En 1734 Johann Sebastian Bach compuso su célebre Cantata del café (BWV 211). En una de sus escenas una chica le pide a su padre que, si la castiga, no lo haga prohibiéndole beber el café. Y dice que si se casa, su marido deberá permitirle beberlo.

El café estuvo prohibido en Rusia, con penas incluso de tortura y de mutilación. Si la policía zarista encontraba a alguna persona presa de una crisis nerviosa, se lo atribuía al café. Alcanzó su completa aceptabilidad social a partir del siglo XVIII. Gracias al él surgieron las primeras votaciones en la práctica, en una cafetería de Londres llamada “Cabeza de Turco”. Allí se juntaban estudiosos de varios ámbitos para debatir acerca de los temas que les afectaban por aquellos tiempos.

Para ello diseñaron un sistema de voto por papeleta, en urnas. Al final de la votación se recontarían para saber cuantos de los presentes se inclinaban hacia una opinión u otra.

En EEUU el café llegó a ser un símbolo de liberación y de desarraigo de la Corona Inglesa. Inglaterra exportaba té a América donde lo expandía por sus colonias. En cierto momento los impuestos sobre el té de la corona inglesa y su “mal gobernar” influyeron directamente en que los ciudadanos de Boston planeasen y ejecutasen un motín contra el té inglés que importaban y desembarcaban en el puerto de la ciudad. Este motín se planeó en la cafetería “Dragón Verde”. Desde aquel momento el hecho se convirtió en un acontecimiento histórico muy conocido, “El motín de Boston”. El café no tardó en ocupar el lugar del mencionado té. Pronto se convirtió en bebida nacional en los EEUU de América, donde se fundó en la época moderna la asociación: SCAA – Specialty Coffee Association of America.

En cafeterías de especialidad, SCA suele estar presente

cafeterías más mimadas

El café para la sociedad siempre ha sido un elemento clave a la hora de intercambiar opiniones, debatir y hablar. Algo tienen esos lugares que hoy en día desprenden aroma a café. Algo que nos incita a entrar a deleitarnos con su olor, su sabor, y con las conversaciones que surgen.[/EXPAND]