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De plástico

Vamos a hacer una parada para pensar acerca de cosas que no pensamos normalmente debido al estrés al que estamos acostumbrados.

No es de extrañar que unos de los temas de los que más se habla actualmente sean el cambio climático y los altos niveles de CO2 que se concentran en la atmósfera. Aún así,  hace una década, los medios de comunicación mencionaban más veces y con mayor aire de preocupación la existencia de un agujero en la capa de ozono del tamaño de Europa. Desde entonces, parece que ese agujero ha perdido importancia. Se dice que este año ha llegado a su tamaño mínimo desde 1988…

Hay numerosos artículos en los que se describe detalladamente la sociedad en la que vivimos, la domesticación consumista a la que hemos sido sometidos, y lo que está produciendo en el planeta que poblamos esa dominación por la necesidad inmediata a la que estamos expuestos. En poco más de medio siglo, hemos cambiado totalmente el modo en el que sustentamos nuestras vidas como especie.

En el año 2018 un gran porcentaje de los productos que consumimos están envasados en plástico…

…con el pretexto de la demanda de estos por parte de los consumidores menos favorecidos por falta de tiempo para cocinar (compradores de comidas preparadas, verduras, etc; que se venden en plástico) o con dificultades físicas (clientes con problemas óseos que no se pueden permitir, por ejemplo, cortar un tomate en rodajas). La verdad es que facilitar la vida a cada humano, individualmente, está bien; pero aun así, deberíamos de terminar las acciones que comenzamos, o al menos buscar regulaciones sostenibles. No sería una medida ni mucho menos agresiva el crear identificaciones para las personas que TENGAN DERECHO a comprar este tipo de productos debido a dificultades físicas, por ejemplo.

En el año 2018 el vertedero más utilizado son los océanos.

Los cuales concentran los sedimentos artificiales en zonas concretas debido a las corrientes oceánicas, las autopistas del mar para muchos seres marinos (ejemplo que cita Crush, tortuga de la película “Buscando a Nemo”)

En el año 2018 se puede comer cualquier producto deseado, en cualquier fecha, en cualquier parte del mundo;

¡SOLO NECESITAS CASH!

Da igual si te apetecen fresas en noviembre, o aguacates en Rusia, con dinero todo es posible.

En el año 2018 se arrasan ecosistemas naturales, salvajes, para la introducción de monocultivos cómo el aceite de palma…

Aunque pocas, aún hay personas que se pronuncian e intentan mostrar la realidad al resto; personas que se han tomado la molestia de plantearse el precio a pagar por vivir sin ser consecuentes con lo que cogemos del planeta y lo que le devolvemos.

 

Parece increíble pero aun teniendo en cuenta todo lo negativo acerca del consumo del que somos partícipes, demostramos nuestra esclavización a diario excusándonos de una manera demasiado sencilla cómo para calificarla de hipócrita. “Estúpida” se acerca más cómo adjetivo calificativo de nuestra manera de actuar.

 

 

En sector servicios, hostelería, tenemos un gran papel en esta lucha. Desde la barra de una cafetería se pueden transmitir costumbres que se extienden a la vida de los clientes en su día a día, en casa. Cosas cómo sugerir no usar tapas en los vasos de café para llevar, ya que el vaso es de papel pero la tapa sigue siendo plástica, o incluso hacer ofertas a las personas que prescindan de pedir vaso para llevar o vajilla de la cafetería, llevando consigo su vaso personal. De la misma manera, debemos mostrar implicación reciclando y haciéndolo visible (poner cubos de reciclaje en un local es una manera de “enseñar” de manera activa y no agresiva).

Si tuviésemos que reducir al absurdo la solución al enorme problema en el que estamos sumergidos, las palabras elegidas serían:

“LA COMODIDAD NO SIEMPRE SE PAGA CON DINERO”